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miércoles, 4 de diciembre de 2024

 

Cristina Peri Rossi

ASOMBRO

«Enséñame», dices, desde tus veintiún años
ávidos, creyendo, todavía, que se puede enseñar alguna cosa

y yo, que pasé de los sesenta
te miro con amor
es decir, con lejanía
(todo amor es amor a las diferencias
al espacio vacío entre dos cuerpos
al espacio vacío entre dos mentes
al horrible presentimiento de no morir de a dos)

te enseño, mansamente, alguna cita de Goethe
(«detente, instante, eres tan bello»)
o de Kafka (una vez hubo, hubo una vez
una sirena que no cantó)

mientras la noche lentamente se desliza hacia el alba
a través de este gran ventanal
que amas tanto
porque sus luces nocturnas
ocultan la ciudad verdadera

y en realidad podríamos estar en cualquier parte
estas luces podrían ser las de New York, avenida
Broadway, las de Berlín, Konstanzerstrasse,
las de Buenos Aires, calle Corrientes

y te oculto la única cosa que verdaderamente sé:
solo es poeta aquel que siente que la vida no es natural
que es asombro
descubrimiento revelación
que no es normal estar vivo

no es natural tener veintiún años
ni tampoco más de sesenta

no es normal haber caminado a las tres de la mañana
por el puente viejo de Córdoba, España, bajo la luz
amarilla de las farolas

no es natural el perfume de los naranjos en las plazas
—tres de la mañana—

ni en Oliva ni en Sevilla

lo natural es el asombro

lo natural es la sorpresa

lo natural es vivir como recién llegada

al mundo

a los callejones de Córdoba y sus arcos

a las plazas de París

a la humedad de Barcelona

al museo de muñecas

en el viejo vagón estacionado

en las vías muertas de Berlín.

Lo natural es morirse

sin haber paseado de la mano

por los portales de una ciudad desconocida

ni haber sentido el perfume de los blancos jazmines en flor

a las tres de la mañana,

meridiano de Greenwich

lo natural es que quien haya paseado de la mano

por los portales de una ciudad desconocida

no lo escriba

lo hunda en el ataúd del olvido.

La vida brota por todas partes
consanguínea

ebria

bacante exagerada

en noches de pasiones turbias

lánguidamente

pero había una fuente que cloqueaba

y era difícil no sentir que la vida puede ser bella

a veces

como una pausa

como una tregua que la muerte

le concede al goce.

domingo, 19 de marzo de 2023

Viaje, Cristina Peri Rossi

 

Primer viaje

fue el del exilio

quince días de mar

sin parar

la mar constante

la mar antigua

la mar continua

la mar, el mal

Quince días de agua

sin luces de neón

sin calles sin aceras

sin ciudades

solo la luz

de algún barco en fugitiva

Quince días de mar

e incertidumbre

no sabía adónde iba

no conocía el puerto de destino

solo sabía aquello que dejaba

Por equipaje

una maleta llena de papeles

y de angustia

los papeles

para escribir

la angustia

para vivir con ella

compañera amiga

 

Nadie te despidió en el puerto de partida

nadie te esperaba en el puerto de llegada

Y las hojas de papel en blanco enmoheciendo

volviéndose amarillas en la maleta

maceradas por el agua de los mares

 

Desde entonces

tengo el trauma del viajero

si me quedo en la ciudad me angustio

si me voy

tengo miedo de no poder volver

Tiemblo antes de hacer una maleta

—cuánto pesa lo imprescindible—

A veces preferiría no ir a ninguna parte

A veces preferiría marcharme

El espacio me angustia como a los gatos

Partir

es siempre partirse en dos.

lunes, 18 de abril de 2022

Acabo de leer una serie de poemas de Irma Torregrosa (Mérida, Yucatán, 1993)

 Aquí el link para acceder a todos los poemas, pero ahora y en este espacio solo compartiré el segundo, "Transfiguraciones", porque tengo el interés de hacer un estudio con este tema: el cuerpo y los elementos agregados que producen una semiótica particular.

II

Siempre quise que mi primer labial fuera rojo,
pero me advirtieron que no sería bueno
llevarlo a la escuela ni a mis primeras salidas
con chicos; que el rojo decía cosas que no debían ser.
Mi madre me compró, entonces, un labial palo de rosa
que utilicé antes de ir a una comida en casa de mi primer novio.
A él le gustó ese brillo que daba a mi boca algo de fruta,
algo de ternura satinada, el jugo que asomaba en sus bordes.
Nos besamos de forma muy torpe y caímos
sobre el otro, en medio de la brusquedad, de la urgencia
que escucha en el ruido de la lavadora una canción de amor.
Regresé a mi casa con un pequeño ardor entre las piernas
y el color de mis labios arrastrado hasta las comisuras.
Esa fue la última vez que lo vi.
A veces me pregunto si me recuerda.
Si recuerda las llamadas de teléfono y la desazón
de los siguientes días, mis preguntas a los compañeros de la escuela,
a la maestra de la única clase que compartíamos.
Me pregunto si, como a mí, le habrá ardido el corazón
de tanta huida. Nunca supe por qué lo hizo.
Si lo único que pasó fue conocer los colores
de nuestro cuerpo. Hasta ahora me pregunto,
si el color en mis labios era el adecuado.

sábado, 29 de mayo de 2021

Felina Fanzine

Esta es la portada del primer número de la fanzine de D. En ella encontrarás textos en los que reflexionamos acerca de la escritura de mujeres o escritura feminista. Yo colaboré con el que lleva por título "Polifonías a la orden de la inventiva literaria". Puedes descargarla aquí.



jueves, 20 de mayo de 2021

Ya he dicho antes que soy fan de Cynthia Híjar, aquí un texto suyo del que desconozco el nombre.


 Las niñas como yo, aprendimos que podíamos elegir con quién casarnos. Pero para eso era necesario enamorarse. Así corrimos a los brazos del muchacho que mintiera mejor. O del que no tuviera miedo de nuestra capacidad de elegir un marido y el color de las paredes y del techo.

Nosotras elegimos y decidimos. Pero para eso, siempre es necesario enamorarnos. Por eso, cuando cae la noche, nos convencemos de que los silencios y el abandono son muestras de cariño.

A las niñas como yo, nos enseñaron que amar era importante. Por eso un día nos descubrimos evangelizando a cien muchachos, enseñándoles cómo debían amarse. En silencio esperamos que como pago, nos amaran de vuelta, pero eso no sucedió.

Asistimos a infiernos y descubrimos que también ahí hace frío. Y nos convencimos de que las casas sin calefacción son casas de todas maneras. Repetimos orgullosas que el amor era importante, y que amar era nuestra tarea.

Las niñas como yo, decidimos y elegimos cosas importantes: una bicicleta, un color de cabello o una carrera, pero nada fue tan importante porque para que todo valiera, debíamos enamorarnos y convencer a cientos de muchachos de que el color de las paredes, la bicicleta, la carrera, y el techo eran buenas elecciones.

Algunas de nosotras hubiéramos preferido el licor y la noche rancia.

miércoles, 19 de mayo de 2021

"Las tonalidades de la ira", Rafeef Ziadah


Permítanme hablar en mi lengua árabe

antes de que también ocupen mi lenguaje.

Permítanme hablar en mi lengua materna

antes de que también colonicen su memoria.

Soy una mujer árabe de color

y nosotras venimos en todas los tonalidades de la ira.

Todo lo que mi abuelo siempre quiso hacer

fue levantarse al amanecer y observar a mi

abuela postrarse y rezar

en una aldea escondida entre Jaffa y Haifa.

Mi madre nació bajo un árbol de olivo

en un suelo que, dicen, ya no es mío;

pero yo cruzaré sus barreras, sus checkpoints,

sus locos muros de apartheid y volveré a mi hogar.

Soy una mujer árabe de color

y nosotras venimos en todas las tonalidades de la ira.

¿Escucharon gritar a mi hermana ayer,

mientras paría en un checkpoint

con soldados israelíes buscando entre sus piernas

la próxima amenaza demográfica?

llamó a su hija nacida, Jenin.

¿Y escucharon gritar a alguien

«¡estamos retornando a Palestina!»

detrás de las rejas de la prisión,

mientras le tiraban gas lacrimógeno en la celda?

Soy una mujer árabe de color

y nosotras venimos en todas las tonalidades de la ira.

Pero me dices que esta mujer que hay dentro de mí

sólo te traerá tu próximo terrorista:

barbudo, armado, pañuelo en la cabeza, negrata.

¿tú me dices que yo mando mis hijos a morir?

pero esos son tus helicópteros,

tus F-16 en nuestro cielo.

Y hablemos un segundo de este asunto del terrorismo…

¿No fue la CIA la que mató a Allende y a Lumumba?

¿Y quién entrenó a Osama primero?

Mis abuelos no corrían en círculos, como payasos,

con capas y capuchas blancas en la cabeza

linchando negros.

Soy una mujer árabe de color

y nosotras venimos en todas las tonalidades de la ira.

«¿Quién es esa mujer morena gritando en la

manifestación?»

Perdón. ¿Debería no gritar?

¿olvidé de ser todos tus sueños orientalistas?

el genio de la botella,

bailarina de la danza del vientre,

chica de un harén,

voz suave,

mujer árabe,

Sí, amo.

No, amo.

Gracias por los sándwich de manteca de maní

que nos tiras desde tus F-16, amo.

Sí, mis libertadores están aquí para matar a mis hijos

y llamarlos «daño colateral».

Soy una mujer árabe de color

y nosotras venimos en todas las tonalidades de la ira.

Así que déjame decirte que esta mujer que hay dentro de mí

sólo te traerá tu próxima rebelde.

Ella tendrá una piedra en una mano y una bandera palestina en la otra.

Soy una mujer árabe de color…

ten cuidado, ten cuidado,

De mi ira.

jueves, 18 de febrero de 2021

Del búnker propio o noquieronadaya

 El ruido urbano me ensombrece la cabeza.

Anuncios, aviones, autos, personas. 

Un tecno sistema estridente.

Todo eso comunica mientras yo me siento a...

querer

comunicar

algo que no puedo expresar

o sí

pero no tan rápido

ni tan conciso

ni mucho menos

fácil. 

Acá pienso cada una de las palabras que escribo.

Mientras allá se vomitan,

se esfuman en el aire

o en los oídos que las tocan.

Suspiro.

Pienso.

Es insuficiente, Woolf, 

una habitación propia

me queda corta

porque aún teniéndola, 

la realidad se impone.

Ring ring, peep, peep, woof, woof!

Qué lata, qué desidia tan irritante sobre la nada. 

Por eso el búnker,

a ver si así me dejan sola con mis palabras.


sábado, 13 de febrero de 2021

De los daños colaterales de tu empute

Hay frío en mis extremidades y 

demasiado calor en mi cabeza,

y encono en el corazón.

A veces yo también quisiera que la teoría fuera más práctica,

que saber y reconocer las actitudes que nos dañan 

tuvieran una condición de desvanecimiento tan sólo al pensarlas.

La varita mágica del dolor.

Estoy cerca de un ciclo de violencia

que lastima 

como el humo del tabaco a quienes lo fuman 

de manera pasiva

Inhalando el odio

exhalándolo con ánimo de despojo

pero conteniendo siempre algo, aunque sea poco.

Acá lo temible de ser imán de emociones,

es difícil existir con sensibilidad sabiendo que algo va a pegar.

Hondamente

Superficialmente

Mordazmente

Sólo trato de prestar ojos atentos al cultivo

cortar los brotes del odio violento, patriarcal,

para que las hierbas de frescura sanadora tengan más lugar. 

domingo, 22 de noviembre de 2020

"La noche" de Alejandra Pizarnik

Poco sé de la noche pero la noche parece saber de mí y más aún, me asiste como si me quisiera, me cubre la conciencia con sus estrellas. Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte. Tal vez la noche es nada y las conjeturas sobre ella nada y los seres que la viven nada. Tal vez las palabras sean lo único que existe en el enorme vacío de los siglos que nos araña el alma con sus recuerdos. Pero la noche ha de conocer la miseria que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas. Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros. Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos. Su lágrima inmensa delira y grita que algo se fue para siempre. Alguna vez volveremos a ser. 

martes, 29 de septiembre de 2020

Plegarias al Universo

Que mis privilegios no me atrofien 

la sensibilidad y la empatía.

Que la soberbia de la academia no me impregne 

ni de noche 

ni de día.

Que mi empoderamiento dinamite las jerarquías.

Que la injusticia sea

mi única 

enemiga.

Que las mujeres seamos ese espacio sororo

de resiliencia

y compañía.

Que en nuestros himnos nunca falte

alegría

y rebeldía.

Pero sobre todo pido

que sea reconocida nuestra autonomía,

que se castigue al feminicida,

que cesen los llantos de madres afligidas

por las desaparecidas.

Amen.


(Un poema simple pero, ¡el primer verso no dejaba de rondar mi cabeza!)

martes, 11 de agosto de 2020

¿Qué hago con esta rebeldía?

¿Qué hago con mi rechazo al miedo, 

con mi negación a ser indiferente?

¿Qué hago si mi reacción dista de contenerme

y agachar la cabeza frente a autoridades,

llámense cerdos, llámense padres?

¿Qué hago si la flama en mí se agita

cuando veo la injusticia?

¿Qué hago si mi sentir no se apacigua, 

sino que me revienta y me lleva a la acción instintiva?

¿Qué hago ante mi incapacidad

de mantener el equilibrio 

a veces, o casi siempre, quizá, 

de las vísceras a la racionalidad?


¿Qué hago con ese miedo que no tengo,

o que me rehúso a ponerle un nombre,

o un cuerpo, sobre todo si fuese de hombres?




martes, 21 de julio de 2020

“De lo que significa vivir y no solo permanecer viva” by Elena de Hoyos


Cómo habitar mis horas
para que no vuelen
como cáscaras vacías
Cómo espantar
las culpas ávidas de castigar
sueños inconclusos
El refugio de la poesía
no alcanza
a saciar la sinrazón
del ser, sin hacer
Cuál de las que soy
es la que vale oro
y cuales son desechables
Cómo elegir
a la que me habita en el momento
sin traicionar a las otras

domingo, 12 de julio de 2020

Sunday nite: Nickstalgia. Hello, stranger.

Pasando por el baúl de los recuerdos de la infancia: busco algunas series que me remiten a mis 10-13 años: Are you afraid of the dark?, Hey, Arnold!, As told by Ginger.  De la última me marcó mucho este capítulo: cuando Ginger escribe un poema para su padre desconocido.




De los comentarios de youtube recuperé esta transcripción del poema en inglés y español:
"She was gone"

She chose to walk alone Though others wondered why Refused to look before her, Kept eyes cast upwards, Towards the sky. She didn't have companions No need for earthly things. Only wanted freedom, From what she felt were Puppet strings. She longed to be a bird. That she might fly away. She pitied every blade of grass For planted they would stay. She longed to be a flame, That brightly danced alone. Felt jealous of the steam That made the air its only home. Some say she wished too hard. Some say she wished too long. But we awoke one autumn day To find that she was gone. The trees, they say stood witness. The sky refused to tell. But someone who had seen it said The story played out well. She spread her arms out wide. Breathed in the break of dawn. She just let go of all she held... And then she was gone. Traducción No tan literal..... Ella eligió caminar sola Aunque otros se preguntaron por qué Se rehusó a mirar lo que estaba ante ella, Con los ojos puestos hacia arriba, Hacia el cielo. Ella no tenía compañeros No hay necesidad de cosas terrenales. Sólo quería libertad, Por lo que ella sentía eran Cadenas de títeres (cuerdas de Marioneta). Ansiaba ser un ave porque solo así podría volar lejos. Ella se compadecía de cada hoja de hierba Que se debía quedar plantada. Ella anhelaba ser una llama, Que vivamente baila sola. Sentía celos del vapor Eso hizo que el aire fuera su único hogar. Algunos dicen que ella deseaba demasiado. Algunos dicen que ella deseó demasiado tiempo. Pero despertamos un día de otoño Para descubrir que se había ido. Los árboles, dicen, fueron testigos. El cielo se negó a contar. Pero alguien que lo había visto decía La historia se desarrolló bien. Ella abrió los brazos. Respiró en el amanecer. Ella soltó todo lo que tenía ... Y luego se fue.

martes, 9 de junio de 2020

Novedad poética

Hoy me vi publicada y se me arrasaron los ojos de lagrimitas. No sé cuál sea el criterio de selección de Poesía de morras, pero el caso es que mi subjetividad reflejada en texto viajó digitalmente y ahora está al alcance de más pares de ojos. Me puse feliz :).


"Un cuarto en blanco"

Estoy tan vacía que
te regalo mis emociones textuales
para ver si en alguna de ellas
encuentras resonancias de
voces y caras.

Te obsequio el vacío de mi cabeza
y de mis ojos
y de mi lengua.

Ya sólo siento cómo me atraviesa
directa
precisa
la idea hasta la tecla

Te dejo con mi todo
que es nada
o muy poco.

Me abandono a
lo contrario de toda
es-pe-cu-la-ción.

Me voy con el sentir vacuo
característico de estos tiempos.
Y acepto los huecos
que me habitan
muy
dentro.




Mi mente viaja. Nadie me había publicado desde la gaceta literaria de la preparatoria. Me siento medio perdedora por emocionarme tanto por esto. Pero bueno, trato de trabajar en ello.

jueves, 23 de abril de 2020

Poemas de Alfonsina Storni

Un día...
Andas por esos mundos como yo; no me digas
que no existes, existes, nos hemos de encontrar;
no nos conoceremos, disfrazados y torpes
por los caminos echaremos a andar.
No nos conoceremos, distantes uno de otro
sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.
¿Dónde estará la boca, la boca que suspira?
Diremos, el camino volviendo a desandar.
Quizá nos encontremos frente a frente algún día,
quizá nuestros disfraces nos logremos quitar.
Y ahora me pregunto… cuando ocurra, si ocurre,
¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?

Frente al mar
Oh mar, enorme mar, corazón fiero
De ritmo desigual, corazón malo,
Yo soy más blanda que ese pobre palo
Que se pudre en tus ondas prisionero.

Oh mar, dame tu cólera tremenda,
Yo me pasé la vida perdonando,
Porque entendía, mar, yo me fui dando:
«Piedad, piedad para el que más ofenda».

Vulgaridad, vulgaridad me acosa.
Ah, me han comprado la ciudad y el hombre.
Hazme tener tu cólera sin nombre:
Ya me fatiga esta misión de rosa.

¿Ves al vulgar? Ese vulgar me apena,
Me falta el aire y donde falta quedo,
Quisiera no entender, pero no puedo:
Es la vulgaridad que me envenena.

Me empobrecí porque entender abruma,
Me empobrecí porque entender sofoca,
¡Bendecida la fuerza de la roca!
Yo tengo el corazón como la espuma.

Mar, yo soñaba ser como tú eres,
Allá en las tardes que la vida mía
Bajo las horas cálidas se abría...
Ah, yo soñaba ser como tú eres.

Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.

Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza.
¡Aire de mar!... ¡Oh, tempestad! ¡Oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.

Y el alma mía es como el mar, es eso,
Ah, la ciudad la pudre y la equivoca;
Pequeña vida que dolor provoca,
¡Que pueda libertarme de su peso!

Vuele mi empeño, mi esperanza vuele...
La vida mía debió ser horrible,
Debió ser una arteria incontenible
Y apenas es cicatriz que siempre duele.

domingo, 5 de abril de 2020

Y ahora, un poema de Tatiana Lobo (1939):

Agradezco ser un animal,
porque los hombres han puesto en peligro
la supervivencia del planeta.
Agradezco ser hembra,
porque el hombre no es el centro del universo,
sino apenas un eslabón más en la cadena de vida.
Agradezco que me digan que soy irracional,
porque la razón ha conducido
a los peores actos de barbarie.
Agradezco no haber inventado la tecnología,
porque la tecnología
ha envenenado el agua y el ozono.
Agradezco que me hayan colocado
más cerca de la naturaleza,
porque nunca estaré sola.
Agradezco que me hayan confinado
al hogar y la familia,
porque puedo hacer de toda la tierra
mi hogar y mi familia.
Estoy feliz de que me llamen
ama de casa,
porque puedo apoderarme de la mía.
Estoy feliz de no ser competitiva,
porque entonces seré solidaria.
Estoy feliz de ser
el reposo del guerrero,
porque puedo cortarle el pelo mientras duerme.
Estoy feliz de que me hayan
excluido del campo de batalla,
porque la muerte no me es indiferente.
Estoy feliz de haber sido
excluida del poder
porque lejos del poder me alejo
de la ambición y la codicia.
Estoy feliz de que me hayan
excluido del arte y de la ciencia,
porque los puedo inventar de nuevo.
Me agrada saber que mi cerebro
es más pequeño que el cerebro del hombre,
porque entonces mi cerebro cabe en todas partes.
Me agrada que me digan
que carezco de lógica,
porque entonces puedo crear una lógica
menos fría y más vital.
Me agrada que me digan
que soy vanidosa,
porque puedo mirarme al espejo
sin sentirme culpable.
Me agrada que me digan
que soy emocional,
porque puedo llorar y reír a gusto.
Me agrada que me digan
que soy histérica,
porque entonces puedo lanzar los platos
a la cabeza de quien intenta hacerme daño.
Me gusta que me llamen bruja,
porque entonces puedo cambiar
la dirección de los vientos a mi favor.
Me gusta que me llamen demonio,
porque puedo quemar
el lecho donde me abusan.
Me gusta que me digan débil,
porque me recuerdan
que la unión hace la fuerza.
Me gusta que me digan chismosa,
porque nada de lo humano me será ajeno.
Pero lo que más agradezco,
lo que más me agrada,
lo que más me gusta
y lo que me hace más feliz,
es que me digan loca,
porque entonces ninguna libertad
me será negada.
Una y mil veces me quemó la inquisición
y aprendí a nacer de las cenizas.
Me encerraron en un harén
y encerrada no dejé de reír.
Me pusieron un cinturón de castidad
y adquirí las artes de un cerrajero.
Cargué fardos de leña
y me hice fuerte.
Me pusieron velos en la cara
y aprendí a mirar sin ser vista.
Me despertaron los niños a media noche
y aprendí a mantenerme en vigilia.
No me enviaron a la Universidad
y aprendí a pensar por mi cuenta.
Transporté cántaros de agua
y supe mantener el equilibrio.
Me extirparon el clítoris
y aprendí a gozar con todo el cuerpo.
Pasé días bordando y tejiendo
y mis manos aprendieron
a ser más exactas que las de un cirujano.
Segué trigo y coseché maíz,
pero me quitaron la comida
y con hambre aprendí a vivir.
Me sacrificaron a los dioses y a los hombres
y volví a vivir.
Me golpearon y perdí los dientes
y volví a vivir.
Me asesinaron y me ultrajaron
y volví a vivir.
Me quitaron a mis hijos
y en el llanto volví a la vida.
Con tanta fortaleza acumulada,
con tantas habilidades y destrezas pendientes,
MUJER, si lo intentas,
puedes volver el "mundo al revés”.
*Poema de Tatiana Lobo (1939)

lunes, 23 de marzo de 2020

Un poema que nos cae como miel sobre hojuelas para este rato amargo: "Deseos de pastel seco y agua de grifo"

En el cumpleaños del exnovio que me dijo que era
"Muy intensa"
le deseo una vida envuelta en beige
pollo hervido y sin piel
singles de kraft, arroz hervido
avena sin sabor

Le deseo camisetas polo,
fajadas
Le deseo sexo
pero siempre en la recámara
con las luces apagadas
y los calcetines puestos,
y siempre planeado con anterioridad
Le deseo tijeras redondeadas y mayonesa
Le deseo Indiana
Le deseo no exactamente amor
pero sí un agrado que pueda confundirse con amor
En un día ligeramente nublado
le deseo días ligeramente nublados
Baños de agua tibia
galletas saladas
una casa prefabricada en los suburbios,
pintadas de colores similares
avena sin sabor...
le deseo leche descremada
papel de baño de una sola hoja
y el estilo musical de Mumford & Sons
Le deseo un camino hacia el trabajo
en tonos que recuerden
a la avena sin sabor
hacia un trabajo que le implique usar
camisetas polo, fajadas
una oficina sin ventanas
cheerios sin sabor
nunca sabor miel
Le deseo tocino de pavo
que nunca es tan bueno
como el que no es de pavo
Le deseo sándwiches de pan blanco
sin corteza,
para que nunca pueda saber que el pan
vio el alegre calor
de un horno
Le deseo cortes de cabello estilo escolar
Le deseo fotos de compromiso
en un huerto de manzanas
Una boda en la capilla de un centro comercial
usando su mejor
camiseta polo
fajada
Le deseo una esposa que use diademas
un golden retriever
que mee en el mismo lugar
de la alfombra,
no todos los días, pero sí lo suficiente
para que se le olvide
y lo pise con sus calcetines
un miércoles por la mañana
Le deseo una semana entera
de miércoles por la mañana
Erecciones incompletas
una conversación que nunca supere
el precipicio de una conversación obligada
Le deseo una vida entera de seguridad y comodidades
El soundtrack de las luces fluorescentes que murmuran
Sin embargo, no le deseo que me tenga a mí
Nunca a mí, de nuevo
Pero sí le deseo a todos los niños
que dijo que "no estaba seguro de querer tener"
Incluyendo, especialmente,
una hija
cuyos ojos se parezcan demasiado
a los míos
"Deseos de pastel seco y agua de grifo"
De Rachel Wiley 🌻