Mostrando entradas con la etiqueta procrastinación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta procrastinación. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de noviembre de 2021

Kerido diario

 Estoy un poco melancólica. Llevo días pensando en la ambivalencia de sentires frente a la agencia sexual fincada en ideas feministas, pero que no quitan la persistencia de saberse o sentirse consumida por los vatos con quienes se tiene intercambio de placer.


¿Te fijas que empecé narrando en primera persona y luego me desasocié?

En efecto. Suelo luchar contra esas ideas que se agudizan semanas después de tener sexo "casual". ¿Es que es imposible que un vínculo persista después de eso? Y no me refiero a algo que lleve a la exclusividad sexual o afectiva, sino, quizás, como acto de trato digno. O quizás solo soy yo, esperando mucho del mundo, como siempre. 

jueves, 11 de noviembre de 2021

¿Por qué la necesidad del cierre?

Ayer mientras batallaba para dormir me disolvía en especulaciones como siempre. Pensaba en mi necesidad de inventarme los finales, de crear cierres. Alguna vez le dije a G. en una borrachera en la que ella estaba muy triste: "Escoge la versión del final que te haga sentir mejor". Así que aquí estoy yo, dándole vueltas al final de una breve historia para acomodarme mejor los sentimientos. Es como una antología en mi cabeza. Cosa curiosa: siempre he amado los finales abiertos, precisamente porque la posibilidad detona la inventiva.



domingo, 1 de agosto de 2021

Volví

 Y tengo la cabeza revuelta y cinco dramáticos kilos más en mi cuerpa. Urge volver a la rutina porque se resiente bien cabrón. Pero no será posible, creo. Hay que programar la cirugía, supongo que esa podría quedar para la próxima semana o finales de esta. Qué miedo pero ya quiero dar este maldito paso que no me deja avanzar más. Las vacaciones estuvieron bastante bien aunque más extensas de lo que hubiera querido. Ya me urgían mis ratos de soledad. En todo el ocio metí la pata y le escribí, como dije en mi entrada anterior, a más de un vato que no debía. Siempre haciendo lo que una no debe, ¿por qué funciono contrariada con mis deseos? Sigo limpiando el escritorio mental, necesito seguir leyendo más y pensando todavía más en mí en lugar de en tantas pendejadas... Lástima que son tan entretenidas y, con algo de suerte, deliciosas. 

sábado, 13 de febrero de 2021

De las tristezas del pensar, es decir, sentir reflexionadamente

Luego cuando pienso me pongo triste. Por ejemplo, pienso en las personas que insisten en una educación emocional institucionalizada, no sé, al menos a través de intersticios sobre el manejo de las emociones y técnicas de autocuidado (lo cual me parece más que necesario); luego veo que difícilmente una alianza de ese tipo ocurrirá porque la lógica del capital es generar conocimientos para que las personas se activen eficazmente en el engranaje a través de las opciones dadas por el neoliberalismo que nos transmite la ilusión de agencia. En esa lógica sentir es improductivo, lo que importa es que sepas hacer las cosas y resolver conflictos, inversiones en cuerpos-máquinas. Producir, producir, producir, innovar, gastar, comprar, véndanmelaideadecalidaddevidaatravésdelmarketingyelcuerposanoyaunmejorsiesbello. Encontrar líneas de fuga a veces me parece desgastante. 

martes, 29 de septiembre de 2020

Plegarias al Universo

Que mis privilegios no me atrofien 

la sensibilidad y la empatía.

Que la soberbia de la academia no me impregne 

ni de noche 

ni de día.

Que mi empoderamiento dinamite las jerarquías.

Que la injusticia sea

mi única 

enemiga.

Que las mujeres seamos ese espacio sororo

de resiliencia

y compañía.

Que en nuestros himnos nunca falte

alegría

y rebeldía.

Pero sobre todo pido

que sea reconocida nuestra autonomía,

que se castigue al feminicida,

que cesen los llantos de madres afligidas

por las desaparecidas.

Amen.


(Un poema simple pero, ¡el primer verso no dejaba de rondar mi cabeza!)

martes, 14 de julio de 2020

Ideas del absurdo

Tener espacios de enunciación sólo garantiza ruido en el sistema. ¿Qué distingue a las voces que decidimos escuchar/leer?

En estos tiempos parece que hay competencias virtuales sobre quién tiene la razón sobre [ingreseaquítemadeactualidadydedudosarelevancia]. Sabes quién ganó y/o perdió a través de la cantidad de likes, corazones, retweets o reacciones.

¿Para qué tantos esfuerzos en un intento vano de creerse tan importante?
¿Desde cuándo las discusiones en redes engrosan los minutos?
¿Cambiamos algo?, ¿sería ese el objetivo, cambiar algo?

Todo es un posicionamiento político. ¿Vas a hablar desde lo que sabes, intuyes, sospechas o sientes?, ¿cuál de todos esos verbos tendrá mayor validez?, ¿depende del interlocutor?

Estamos perdidxs en el laberinto de la subjetividad.

lunes, 8 de junio de 2020

Petricor

Tuve que googlearlo porque nunca fui capaz de recordar esa palabra para designar un aroma que me encanta. Es el olor que acompaña memorias de tiempos sentidos como extra ordinarios. De cuando vivía en un territorio caliente donde las lluvias nos visitaban muy de vez en cuando, sólo para que no olvidemos que existe y celebremos su llegada; no siempre era benévola, quizá la agradecíamos en la ilusión hasta que nos colmaba la realidad del tráfico y los cráteres de hormigón.

A los momentos más brujiles de la tormenta le preceden los atardeceres sepia: mezcla de luz y polvo como sólo es posible ver en un lugar tan desértico. Hay un revoloteo en el aire y es capaz de traernos partículas de quién sabe dónde, pero las casas terminan llenas de polvo, regalo del viento.

Ahora estoy instalada acá donde pocas cosas me remiten a mi vida allá (porque sigo teniendo una) y aunque la lluvia nunca fue tan recurrente en el corazón de Sonora como aquí en el Bajío, siempre me vuelve una nostalgia de experimentar la lluvia en el norte otra vez, porque como quiera las lluvias son diferentes; incluso nuestra relación con ella. Aquí, si aparece, la vida transcurre de forma ordinaria; allá pareciera que le temen a ella, quizá porque es inusual, qué sé yo, pero de todas formas reacciono como si estuviera allá: le huyo a esa agua recia y fría de un cielo rugiente, donde las gotas lastiman como pequeños granizos. Así fue mi último cumpleaños, por cierto.

En fin, el olor a petricor es una compañía que me pone de muy buen humor.

martes, 26 de noviembre de 2019

Polo & Pan

Cualquiera que me conozca sabe de mi fiebre por Polo & Pan en el último año. Así que dejo una melodía que acabo de conocerles, ¡y que no puedo descargar!


En lugar de estar corrigiendo mi ensayo final, me puse a rastrear el nombre de esta rola. Bien le podría dedicar una entrada a la experiencia estética del concierto y lo feliz que estaba en ese momento. Pero son de esas experiencias que prefiero se queden en el limbo de lo no dicho y sólo tomen forma de recuerdo y sentimiento.

Mom and dad raised no quitter, but a procrastinator!