domingo, 26 de marzo de 2023

El acontecimiento, Annie Ernaux

 Es posible que un relato como este provoque irritación o repulsión, o que sea tachado de mal gusto. El hecho de haber vivido algo, sea lo que sea, otorga el derecho imprescriptible de escribir sobre ello. No existe una verdad inferior. Y si no cuento esta experiencia hasta el final, contribuiré a oscurecer la realidad de las mujeres y me pondré del lado de la dominación masculina del mundo.

domingo, 19 de marzo de 2023

Viaje, Cristina Peri Rossi

 

Primer viaje

fue el del exilio

quince días de mar

sin parar

la mar constante

la mar antigua

la mar continua

la mar, el mal

Quince días de agua

sin luces de neón

sin calles sin aceras

sin ciudades

solo la luz

de algún barco en fugitiva

Quince días de mar

e incertidumbre

no sabía adónde iba

no conocía el puerto de destino

solo sabía aquello que dejaba

Por equipaje

una maleta llena de papeles

y de angustia

los papeles

para escribir

la angustia

para vivir con ella

compañera amiga

 

Nadie te despidió en el puerto de partida

nadie te esperaba en el puerto de llegada

Y las hojas de papel en blanco enmoheciendo

volviéndose amarillas en la maleta

maceradas por el agua de los mares

 

Desde entonces

tengo el trauma del viajero

si me quedo en la ciudad me angustio

si me voy

tengo miedo de no poder volver

Tiemblo antes de hacer una maleta

—cuánto pesa lo imprescindible—

A veces preferiría no ir a ninguna parte

A veces preferiría marcharme

El espacio me angustia como a los gatos

Partir

es siempre partirse en dos.

viernes, 6 de enero de 2023

De la solitude

 La mayor parte del tiempo la he querido, la quiero, la necesito. Pero hay días en los que me hallo preguntando: "¿quieres ir por un café?, ¿quieres que te llame?, ¿quieres que nos veamos". La pregunta dirigida hacia otra persona cuando quien quiere eso realmente soy yo cuando evado esta soledad. Me puse melancólica y escucho:


"With a hole in my head I looked for you

Through the trenches of war the whole way through

My desire to leave with you I just can't constrain

Regret everything I've done so far

When the pillars of love are all blown apart

And I stumble through the rubble and decay

When I'm terrified I close my eyes

When I'm sad and blue I choose to fight

Heartbreak can only take me to the other side

My impression of you is hard to comprehend

When two people have no time to spend"


"With my whole heart for my whole life" was written.

domingo, 18 de septiembre de 2022

Llorar tirada en el piso

 Solo dos veces en mi vida me ha tumbado el dolor. En ambas creo que era la desesperación por anestesiar mi cuerpo, querer salir de mi sitio y sin poder hacerlo. Solo en la primera pude ver la luz para las rejillas de la puerta y pedí ayuda mientras la tristeza me ataba como un bloque duro y pesado sobre mi espalda. La segunda no estaba en esta dimensión. Fui y vine del infierno en un par de horas solo por estar aburrida. Dudé un tiempo de la realidad pero asumimos el pacto de ficción y aquí seguimos, dando cabida la multiplicidad del Yo que nos habita. Aquellas Yo que aún no conozco y que esperan salir. 

sábado, 17 de septiembre de 2022

Mi mamá y yo hacemos cosas raras

Mi mamá y yo hacemos cosas raras, me digo mientras voy en el asiento del copiloto viendo como la ciudad y su concreto se transforman en tierra desértica de pocos arbustos con modestas hojas, típico paisaje de cuando decidimos ir a dar la vuelta solo para ver algo más que las paredes que nos encierran. Eso fue sobre todo en el auge de la pandemia, cuando había restricciones que ahogaban el deseo de respirar otro aire. 

Mi mamá y yo hacemos cosas raras, como cuando me sigue el rollo con historias que incluyen la prosopopeya del Jake o nos "pega el tonto" en algún momento del día y nos reímos hasta de un ronquido provocado para reírnos más. 

Mi mamá y yo hacemos cosas raras cuando nos reímos sin maldad de otras personas; cuando tratamos de convertir los momentos agrios a algunos más amenos.

Mi mamá y yo hacemos cosas raras cuando me habla de la libertad, de la empatía, de la consciencia y la consideración por lxs demás, pero antes que nada, por mí misma. 

Mi mamá y yo hacemos cosas raras cuando rompemos con los moldes y sabemos que actuar desde el cuidado es lo principal en nuestra relación. 

miércoles, 13 de julio de 2022

Querido diario:

Estoy recordando a una amiga tan dulce como la miel, a mi amiga M. Nos conocimos en nuestro trabajo en el café durante el 2014. Ambas vivíamos en Guanajuato y tratábamos de comprender el tránsito hacia la independencia económica, hacernos responsables de nuestras decisiones y más. Recuerdo que apenas la iba conociendo cuando muy amablemente me invitó a dormir en su casa un día en el que no tenía llaves de la mía o no podía llegar a dormir ahí no recuerdo por qué. Con ella aprendí sobre la responsabilidad afectiva, ella no solo involucraba a las parejas sexo afectivas sino que hablaba de la importancia de la amistad y cómo no suele tener la misma importancia que las parejas en nuestra sociedad, cuando son iguales de importantes -o quizás más. 

De pensar en mi amiga Mel retrocedo un poco para ver la pared llena de mosaicos de mi vida que son mis amiks. Pienso en Gto., esa ciudad donde viví en varias casas, dormí en tantos cuartos y caminé muchos de sus callejones. Recuerdo los días saliendo de trabajar después de la medianoche y tragar saliva al ver la pendiente del callejón y su posibles sorpresas. En Guanajuato extendí el concepto de familia; aprendí más sobre los cuidados y el peso de las soledades en tiempos de vulnerabilidad. Me gustó sentir que muchas de mis relaciones fueron recíprocas; viví el concepto de comunidad donde todxs nos echábamos la mano en momentos difíciles. Encontré en aquellas camas, platos de comida, lágrimas derramadas, cafecitos compartidos, unos tacos y una chela, un bailecito en la Antigua, algo reconfortante y muchas veces, el empujón necesario para seguir en la vida. 

A veces quisiera escribir todas esas historias para salvarlas del olvido de la memoria. Quizás después, quizás de a poco. 

martes, 7 de junio de 2022

Querido diario:

Comienzo a pensar en el sentido de escribir en este espacio. Quizás aquí albergo una esperanza extraña de que alguien más llegue a estas palabras aunque no me lo diga. 

Tengo tiempo sin escribir, ni siquiera en mi diario personal. Me genera un desconcierto pensar, escribir y usar palabras descriptivas para hablar de mi vida. Me refiero a esas palabras que se utilizan para hacer inventarios o itinerarios:

Despertar, desayunar, trabajar, 

lavar, descansar, salir, comer.

Solo verbos infinitivos

que mientras ocurren 

se sienten tal cual,

como el infinito.

Un presente extendido en

profundo aburrimiento.

And suddenly

six months have already passed

and nothing has happened.

This senseless thing that I call "life" 

feels more like a 

blank page

at the end

of a small book.

Migrations in round,

like Jeftanovic said.